Los géneros periodísticos son las variadas formas de expresión que se ejercen en el periodismo. Se clasifican en: informativos, interpretativos y de opinión.
Los géneros informativos tiene como función básica el relato de los hechos, reflejándolos de la manera más fría posible, sin añadir y permitiéndose solamente la presencia de algunos datos de consenso. Los géneros informativos son: la noticia, la entrevista, la crónica y el reportaje
Noticia
La noticia es el relato de un acontecimiento de actualidad que suscita el interés del público. El periodista tiene la responsabilidad de relatar con la mayor objetividad y veracidad posible cómo se han producido esos acontecimientos o hechos.
La noticia tiene unas funciones claramente delimitadas y el periodista trata de cumplirlas con el mayor rigor profesional. El lector recibe la información sin ningún tipo de valoración personal u opinión del periodista que ha redactado la noticia.
El estilo lingüístico utilizado está claramente definido por las siguientes normas: claro, concreto y conciso (las tres ces).
El periodista ordena los datos en la narración de la noticia en orden decreciente a su importancia: parte de los datos más importantes para llegar hasta aquellos menos significativos que cerrarán el cuerpo de su noticia. Las noticias siguen una estructura de pirámide invertida.
En la noticia se deben incluir los datos esenciales para la comprensión del acontecimiento. Se tiene que proporcionar al público las respuestas a las llamadas 5 W: Quién, qué, cuándo, dónde, por qué y cómo. Las noticias o informaciones constituyen, junto a los reportajes objetivos, los géneros informativos. La noticia es el relato de un acontecimiento de actualidad que suscita el interés del público. El periodista tiene la responsabilidad de relatar con la mayor objetividad y veracidad posible cómo se han producido esos acontecimientos o hechos.
La noticia tiene unas funciones claramente delimitadas y el periodista trata de cumplirlas con el mayor rigor profesional. El lector recibe la información sin ningún tipo de valoración personal u opinión del periodista que ha redactado la noticia.
Cuando te dispongas a redactar una noticia no debes pretender ser el más original o el más creativo sino el más preciso, veraz y objetivo. El estilo lingüístico utilizado está claramente definido por las siguientes normas: claro, concreto y conciso (las tres ces).
El periodista ordena los datos en la narración de la noticia en orden decreciente a su importancia: parte de los datos más importantes para llegar hasta aquellos menos significativos que cerrarán el cuerpo de su noticia. Las noticias siguen una estructura de pirámide invertida.
En la noticia se deben incluir los datos esenciales para la comprensión del acontecimiento. Para investigar una noticia el periodista tiene en cuenta varias preguntas: ¿Qué?, ¿Quién?, ¿Cómo?, ¿Cuándo?, ¿Dónde?, ¿Por qué? y al responder a ellas se obtiene información completa. La respuesta al qué se refiere al suceso, al acontecimiento que se considera de interés como para comunicarlo. El quién completa la información aclarando la persona que es el sujeto de la acción. También las demás preguntas precisan detalles en relación con el suceso y completan la noticia.
La redacción de la noticia presenta unas pautas rígidas con escaso margen para la creatividad u originalidad por parte del profesional de la información. Sin embargo, es el género que con mayor eficacia cumple la función que podemos considerar prioritaria para el periodista: la de informar.
La noticia se compone de tres partes: titular, lead o entradilla y cuerpo de la noticia.
La redacción de la noticia presenta unas pautas rígidas con escaso margen para la creatividad u originalidad por parte del profesional de la información. Sin embargo, es el género que con mayor eficacia cumple la función que podemos considerar prioritaria para el periodista: la de informar.
Ejemplo:
12:59 Casa Blanca no cree que guerra de Irak fue peor error
La Cámara de Representantes aprobó el viernes una resolución no vinculante que rechaza la iniciativa de Bush de enviar 21,500 soldados estadounidenses más a Irak.
Washington.- La Casa Blanca expresó el domingo su desacuerdo con la afirmación del líder de la mayoría del Senado de que la guerra en Irak fue “el peor error de la política exterior” en la historia de Estados Unidos.
El senador demócrata Harry Reid dijo el sábado que la situación creada por la guerra es grave, y Estados Unidos necesita encontrar la forma de salir del pozo en que está.
Pero el secretario de prensa de la Casa Blanca, Tony Snow, discrepó, manifestando que fue importante sacar del poder a Sadam Husein y recordando que la mayoría de los senadores votó en el 2002 en favor de autorizar el uso de la fuerza en Irak.
Dijo que el presidente George W. Bush no debería considerar como un reproche a los votos del Congreso opuestos a su nueva estrategia en Irak.
La Cámara de Representantes aprobó el viernes una resolución no vinculante que rechaza la iniciativa de Bush de enviar 21,500 soldados estadounidenses más a Irak.
En el Senado, los legisladores republicanos frustraron el sábado una resolución similar alentada por la oposición demócrata para rechazar el envío de más soldados a Irak. Los demócratas obtuvieron seis votos menos de los que necesitaban, pero de inmediato se proclamaron victoriosos con el argumento de que una mayoría de senadores votó en contra del aumento de las fuerzas en Irak. La votación fue 56-34.
“Esta guerra es una situación grave”, dijo el sábado líder de la mayoría del Senado, el demócrata Harry Reid. “Involucra el peor error de política externa en la historia de este país… Nos encontramos en un pozo muy profundo. Necesitamos encontrar la forma de salir de él”.
Snow no estuvo de acuerdo.
“La guerra es dura, pero la solución no es irse. Es suministrar la clase de recursos y refuerzos que nuestras fuerzas necesitan para cumplir con el trabajo, y al mismo tiempo decirle a los iraquíes: ‘Ustedes señores, tienen que incrementar sus esfuerzos”’, respondió Snow.
Manifestó que el presidente comprende la importancia del debate sobre la guerra en el Congreso y entiende la ansiedad de los legisladores con respecto al conflicto bélico.
“Lo que les diría a los miembros del Congreso es: Tranquilícense y analicen lo que está sucediendo, y háganse una pregunta simple: Si ustedes apoyan a las fuerzas, ¿les negarían los refuerzos que pensamos son necesarios para que completen su misión?”, expresó en declaraciones al canal CNN.
Entrevista
La entrevista es el género mediante el cual un profesional de la información, el periodista, entra en contacto con un personaje público, el entrevistado, del que se presupone interés periodístico, bien por sus declaraciones, por su cargo o por su propia personalidad.
Por consiguiente, la entrevista tiene como propósito dar a conocer mediante la reproducción de la imagen, una situación, un hecho, etc.
Existen distintos tipos de entrevistas, pero la entrevista periodística por excelencia es la que se conoce como entrevista de personalidad. El periodista, en este caso, trata de recoger con veracidad la personalidad del personaje entrevistado. Comparte con sus lectores aquellos elementos más significativos de la conversación que ha mantenido con ese personaje.
La técnica de redacción de la entrevista consiste en alternar las descripciones o consideraciones que realiza el periodista con las palabras textuales del entrevistado. Esa combinación permite que el lector pueda penetrar en la psicología del personaje. El periodista introduce en sus consideraciones elementos interpretativos.
Las entrevistas de personalidad suelen contar con una extensión considerable que puede alcanzar distintas páginas y suelen ir acompañadas de un reportaje fotográfico que retrata la imagen del entrevistado, mientras que el texto de la entrevista pretende retratar el "espíritu" del mismo.
Los periodistas que realizan este tipo de entrevistas deben saber persuadir al entrevistado y crear un clima de conversación lo suficientemente agradable para que el personaje se muestre tal y como es en realidad. Posiblemente las entrevistas preferidas por los lectores son aquellas en las que los entrevistados muestran su verdadera personalidad, muchas veces oculta tras una imagen pública determinada.
Conseguir extraer opiniones interesantes y sinceras del entrevistado depende en gran parte de la destreza y la psicología del propio periodista. La entrevista siempre debe transcurrir como una conversación grata para el entrevistado.
En cualquier caso, la estructura de la entrevista consta de tres partes fundamentales:
1. La presentación o entrada.
2. El desarrollo, con las preguntas y respuestas o el relato.
3. El cierre, que puede ser un comentario, la última respuesta o el final del relato.
Ejemplo:
JOSÈ LUIS GIL
"Los políticos representan continuamente y son unos actores terribles"Para el Juan Cuesta de "Aquí no hay quien viva", España no perdona el éxito: "En un país como el nuestro están deseando que llegues arriba para bajarte a bofetadas".17 de febrero de 2007. Era el presidente de "esta nuestra comunidad" en la extinta, aunque aún muy recurrente para Antena 3, serie Aquí no hay quien viva. Ahora, de la mano del mismo productor, José Luis Moreno, y guionistas y directora, los hermanos Caballero, está ya preparado para rodar La que se avecina, que se emitirá en Telecinco. Entre tanto, José Luis Gil vuelve, después de muchísimos años, a los escenarios madrileños para hacer teatro. Y regresa a lo grande con un texto interesantísimo salido de la pluma de Yasmina Reza, la "madre" de esa exitosa obra que fue Arte y una de las autoras dramáticas más importantes de finales del siglo XX y principios del XXI. Con unos compañeros de reparto de primera, Silvia Marsó, Carmen Balagué y Joaquín Climent; una productora "abierta y dialogante", Silvia Marsó, y una directora "estupenda", Natalia Menéndez. El hombre que dio vida en 90 capítulos a Juan Cuesta es tímido, reflexivo, sencillo y divertido. Un actor con gran experiencia en teatro infantil.
¿Cómo definiría a Enrique, el personaje que interpreta en esta función? Un ser humano que pasa por un momento difícil, sobre todo profesionalmente, pero que le condiciona muchísimo en su vida cotidiana. Esa crisis, que se traslada a su ámbito familiar, la afronta en cada una de las versiones de manera diferente. En una da más prioridad al aspecto laboral; en otra a la lucha contra la injusticia y finalmente al plano personal.
¿Cuál es su versión de la vida?
No queda otra que la de tirar para adelante. No se puede hacer mucho en lo importante. Casi siempre uno no maneja los hilos, y, por tanto, lo único que se puede hacer es tratar de sobrevivir. Es una reflexión un tanto pesimista porque desgraciadamente en determinados aspectos de mi vida no he tenido mucha suerte, aunque sé que hay casos mucho peores. Últimamente hemos pasado por trances desgraciados –mi hermana falleció en septiembre, mi padre murió cuando tenía 13 años...- que me han hecho pensar que en numerosas ocasiones le damos importancia a cosas que no la tienen y cuánto tiempo perdemos en esas tonterías. Se trata, por tanto, de disfrutar lo que tienes.¿Qué pensó cuando leyó por primera vez el texto de esta obra? Varias cosas. Primero me motivó como actor. Tenía muchas ganas de volver al teatro porque hacía muchísimo tiempo que no representaba nada; prácticamente lo tenía olvidado. Había tenido ofrecimientos, pero no tuve más remedio que dejarlo por falta de fechas. Cuando me dieron a leer este texto, pensé que me iba a pasar lo mismo que con otras ya que estaba totalmente inmerso en la serie, pero la leí y me entusiasmó. Me pareció un reto. Pensé, además, que era prácticamente imposible que me pudieran ofrecer otra función tan interesante como ésa. Una obra escrita por Yasmina Reza, una autora que mueve a la curiosidad. Además era apasionante el reto de desentrañar el texto, ya que ella escribe el texto y punto, y no acota prácticamente nada.
¿Qué conclusiones se sacan de "Tres versiones de la vida"? Pues que dependemos mucho de nimiedades, de si dormimos bien o no, de si nos dan una buena o mala noticia, para afrontar las cosas de una u otra manera. Y cómo se descuida lo verdaderamente importante para conseguir el éxito que puede durar exactamente un segundo, sobre todo en un país como el nuestro que están deseando que llegues arriba para bajarte a bofetadas. Hay que estar siempre dos peldaños por debajo de la cúspide…
¿Refleja la vida real o la satiriza?
Diría que hay partes de la obra que son reflejo de la cruda realidad; otras, no, se lleva la situación al extremo. Y eso no es una sátira, pues hay mucha gente que se toma la vida de una forma histérica. Todos conocemos a alguien.
¿Cuánto existe de representación en este mundo que nos ha tocado vivir? Un porcentaje elevadísimo. Ahora que tengo una nieta de un mes y medio, me doy cuenta de lo que es lo auténtico. Esa autenticidad se pierde con el paso del tiempo. La vida es así, una representación, y lo importante para mí es ser consciente de ello. ¿Qué supone para el mundo del teatro la figura de Yasmina Reza? Me parece inquietante y, a veces, irrepresentable, porque nunca tienes claro hasta dónde quiere llegar porque recurre mucho a la ambigüedad. Es una autora contemporánea importantísima.
¿A usted le importa la política? Lo que no me gusta es hablar mucho de ella porque cuando lo haces con alguien –yo no me siento afín a nada, soy más personalista que partidista- o discutes o te das jabón y te dedicas a autoconvencerte. Discutir de política y de fútbol me parece absurdo.
¿Tiene sentido del humor los políticos? Ninguno. Y, además, son unos malísimos, unos terribles actores. Están constantemente representado para conseguir su objetivo: estar en el poder.
Crónica
El género de la crónica procede de la literatura más clásica, la de los escritores griegos y romanos que con este vocablo designaban las narraciones de aquellos hechos bélicos que eran contados por sus propios protagonistas o testigos siguiendo un orden temporal. Y es que el tiempo es la primera dimensión que encierra el concepto de crónica, cuya expresión formal procede del término griego cronos, que significa tiempo.
Hasta el nacimiento del Periodismo tal y como hoy lo entendemos, crónica era propiedad exclusiva del mundo de la literatura y de la historia. En ellos se manifestaba como un relato rico en recursos expresivos y valoraciones personales cuyo resultado último se hallaba en muchos casos más cercano al mundo de la ficción que al de la realidad.
La entrada de la crónica en el quehacer periodístico es un hecho que sólo tiene lugar en los países latinos. Los periodistas que adoptan el modelo de la crónica se ven obligados a realizar sobre ella una serie de modificaciones, a fin de reconducir el género hacia el terreno de la información de actualidad sin renunciar a su carácter personal e interpretativo. Por este motivo la mayoría de los autores que han estudiado el género de la crónica coinciden en otorgarle un cúmulo de características que intentan conciliar las propiedades ambiguas de un género híbrido por naturaleza. De entre estos rasgos destacamos tres: limitación del suceso en el tiempo y en el espacio, la necesidad de testimoniar el relato con la presencia in situ del informador y la inclusión de juicios valorativos procedentes del cronista en la propia narración de los acontecimientos.
La crónica es el principal ingrediente periodístico para hacer que las secciones informativas de los periódicos o emisoras se conviertan en escenarios para la narración original y novedosa.
Otra de las características de la crónica es su regularidad que da lugar a que un mismo autor, un mismo tema o un mismo espacio de referencia se repitan con frecuencia. Esta repetición termina creando en el lector de la crónica un vínculo de familiaridad que sólo es comparable en periodismo al que se establece entre los columnistas y su público. El beneficio es mutuo: el destinatario se conforma al oír esa visión de los hechos que en tantas ocasiones le ha agradado; el cronista se permite la libertad de escribir en un estilo llano, directo, desenfadado, como si se tratase de una correspondencia epistolar entre viejos amigos. El autor de crónicas se convierte así en algo mucho más importante para el lector que un reportero ocasional, se transforma en un confidente.
La crónica posee un valor testimonial, ofrece la visión de unos hechos que el informador ha presenciado, una visión avalada por la autoridad del periodista, según la especialización temática del acontecimiento, el dominio que se tenga de la técnica de confección y el conocimiento que éste evidencie sobre el lugar donde se ha producido. Es inevitable, además contextualizar y documentar todas las informaciones.
La extensión de la crónica no es fija. Suele tener variaciones asombrosas y su límite puede determinarse, en última instancia, por el espacio que se le otorgue en el periódico.
La estructura de la crónica es la siguiente:
1. La presentación o entrada.
2. El relato, que incluye detalles que permiten al lector «vivir» el suceso.
3. La conclusión, que no es un juicio conclusivo puesto que no hay razonamiento, sino que se trata del final del relato.
Ejemplo:
Los barrios desaparecidos
“El barrio Chino eran cuatro manzanas de músicas metálicas que hacían temblar la tierra”.
Por ADLAI STEVENSON SAMPER
En la historia urbana de Barranquilla hay barrios de los que sólo quedan tristes rastrojos de su existencia y de los que hoy nadie recuerda. Los desaparecieron de los planos. Les negaron el certificado vital del nombre y terminaron diluidos, devorados, sin ofrecerles la atenuante de la nostalgia. Uno de estos enclaves urbanos pasados a mera referencia historiográfica fue el Barrio Arriba del río, vencido irremediablemente entre las peleas de la feligresía conservadora de la iglesia de San Nicolás con la muy liberal de San Roque, asumiendo a la larga el sector el nombre del santo francés de Montpellier pasando a dominar el pastoril panorama de la Calle de las Vacas. Allí se asentaron nuevos ricos y la creciente burguesía que no podía asimilar la escasez de vivienda del escueto y aristocrático centro de la ciudad. Pero el nombre de Barrio Arriba siguió transformándose, multiplicándose, germinando en las calles polvorientas de los extramuros los árboles de la famosa ciruela rebolera, dándole nombre al vecindario humilde permitiendo en sus límites, justo entre arroyos, mosquitos y aguas estancadas, el surgimiento a principios del siglo veinte de la primera zona de burdeles con el muy africano y sonoro nombre de ‘Takunga’.
El diario ‘El Día de Barranquilla’ informaba en crónica aparecida el 7 de julio de 1921 una serie de hechos ocurridos en ese curioso barrio de jarana y sexo: “Ocurría que después de ordenar las autoridades el cierre de cantinas y establecimientos públicos a las horas reglamentarias, se daban casos de escándalos y riñas en los cuales tenía que intervenir la Policía. Hubo casos en que un teniente de la institución le informó a un agente haber llevado preso a un alborotador, cogido dando escándalo a la una de la mañana en cantina que el teniente vio cerrar a las 10 de la noche. Se hizo preciso saber lo que ocurría y entonces fueron sacados del pasaje ‘Takunga’ 17 trasnochadores empedernidos, sujetos maleantes que estaban escondidos en los cuartos de las meretrices, esperando que se alejara la Policía para salir y formar su zalagarda. Al inspector Vergara se debe esta recogida que muestra lo que estaba sucediendo en otras partes como en el club ‘París’. Una vez más pedimos a las autoridades extirpar esa llaga gangrenosa que se llama ‘Takunga’. Ni en los suburbios más sombríos de Londres hay escuelas de prostitución comparables con la de ‘Takunga’. Aquel lugar está lleno de niñas de 9, 10, 11 y 12 años entregadas a la vida más espantosa. Allí van los jóvenes y los niños atraídos por el maléfico influjo del vicio y la corrupción. Se dice que Takunga es una mina de oro para el tesoro municipal y para el departamento. Si lo es, más mérito hay en acabar con esa fuente de dineros podridos”.
De hecho, ‘Takunga’ termina abruptamente por causa de la creciente presión ejercida por la prensa invocando las mínimas normas de decencia, obligando a la emigración de bares, cantinas y burdeles, subiendo el cauce del violento arroyo de Rebolo para incrustarse con un nuevo nombre en terrenos del alcalde y empresario naval Julio Montes ocupados parcialmente por los inmigrantes chinos cesantes de las obras del Canal de Panamá, dedicados a cultivar sus hortalizas con particular esmero oriental. Hasta allá, a convivir de lejos entre cilantros, cebollines y tomates, llegaron las francesas, las cachacas y sabaneras con su mundano bagaje de sexo y baile, estrellas estrelladas por el tiempo en cabarets con nombres tan sugestivos como ‘La Fuerza de Dios’, ubicado en la calle Caldas entre Independencia y Providencia; el ‘Yocasta’, ubicado en la calle de Las Flores, callejón de Independencia y Libertad, ‘Campos Elí- seos’ y ‘Nuevos Campos’, ‘El Barrilito’; Elvira Jaramillo, ‘La Gaby’, el ‘Gaby’, Carlota Medina y su famoso ‘Botecito’; la Pájaro, que era el muy volador apellido de su propietaria, y el ‘Nohaycaso’. De todo este andamiaje surgió el asiático y continental nombre de Barrio Chino, pese a las reticencias de la colonia de ese país que no se resignaba a que fueran asimilados con toda la gama de actividades de la entrepierna. En efecto, en carta enviada en 1930 a la prensa de la ciudad, el señor Jacobo Wun solicitaba en nombre de sus connacionales, que “Por favor no utilicen el denominativo chino para referirse a ese barrio, pues allí no vive ningún oriental”. Y era cierto, pues según narra Gabriel García Márquez “El barrio Chino eran cuatro manzanas de músicas metálicas que hacían temblar la tierra”. El diario ‘La Prensa’ menciona el 30 de marzo de 1932 que “En el barrio Sur casi todas las extranjeras son aficionadas a las drogas”. El barrio Sur era otro de los nombres del barrio Chino, sumándose al de las Damas de Balcón Bajo, Barrio de Aterrizaje y de los Bombillos Rojos. Todos hermosos y poéticos sobrenombres. En fin, todos estos apelativos pasaron al más memorable olvido cuando los burdeles trasegaron sus penas, cobros y músicas al nuevo barrio de La Ceiba de Rondón, creándose en los restos del viejo barrio Chino el nuevo y familiar barrio Montes. En un mapa fechado en 1930 aparece el barrio Monigote ubicado entre la carretera a Soledad y el camino viejo a Soledad, conteniendo en su interior las calles Sol y Esperanza con las carreras Bocas de Cenizas, Concordia y Buen Retiro. Este curioso barrio desaparecido tenía en uno de sus predios las instalaciones de la Tropical Oil Company. Para el año 1944 la fábrica de tejidos Obregón patrocina un plano de la ciudad en pleno crecimiento dentro de la devastadora segunda conflagración mundial en donde el nombre de Monigote como barrio había sido excluido. En ese mismo plano se encuentra el desaparecido barrio de Las Granjas, muy cerca al actual barrio Buena Esperanza. Parece que fue un esbozo de acomodar a la ‘decente’ realidad urbana el barrio de invasión Las Tablitas, llamado así por el material usado en la construcción de las viviendas por sus pobladores.
Otro curioso nombre de barrio desaparecido que aparece reseñado en ese plano de 1944 es Luna, ubicado justo entre el tanque del acueducto en Recreo, el Hospital Infantil y el boulevard. Es decir, se trató de una denominación distinta del actual barrio Recreo, incluyendo el emblemático sector urbano de Siete Bocas. El nombre del satélite terrícola no contó con suerte como nombre de barrio y pasó a la larga a un definitivo eclipse: no pasó de ser un simple Recreo en el ajetreo de nombres barriales de la ciudad.Como hecho curioso que presenta interesantes especulaciones sobre el interés en la conservación de la memoria de la ciudad, en diversos planos realizados a mediados del siglo veinte se ‘evaporaron’ por arte de magia los primigenios barrios Arriba, Abajo y Centro. En otras palabras, se habían borrado sin atenuantes de ninguna naturaleza, los antecedentes más inmediatos de la historia urbana de Barranquilla y de sus asentamientos primitivos siguiendo el curso de los caños y del río Magdalena.Por supuesto hay barrios más recientes con la supervivencia en trance de desgracia. Uno de ellos fue Las Terrazas, construido en la década de los setenta en uno de los lados de la carrera 38, deslizándose como castillo de naipes al olvido entre el jabonoso barro gallego aliado con las corrientes de aguas subterráneas. La misma historia y terrible que amenaza con hacer sucumbir lentamente los diversos proyectos construidos en el inestable terreno del barrio Campo Alegre entre las cuentas muy alegres de urbanizadores y constructores, y la angustia, tristeza y pesadumbre de los compradores de los inmuebles que observan cómo se agrietan, se hunden y se deslizan laderas abajo sus liquidaciones y préstamos bancarios.
Quizás dentro de algunos años un dibujante compasivo borre en los planos a este sector para evitar caer en las trampas de recordar las desgracias. O los sobrevivientes de la hecatombe se acojan al expediente de cambiarles el nombre a sus sectores para que no les pase cuenta de cobro la desvalorización perceptible y cruel que los amenaza como una obsesiva espada de Damocles. De todos modos, como el poema de León de Greiff, juegan su vida, cambian su vida: de todos modos la llevan perdida.
Reportaje
El reportaje es un género que puede incluir otros géneros en su estructura narrativa, especialmente la entrevista. Es un género narrativo en el que se combina la narración con la descripción.
El término reportaje procede del francés «reportage», pero por los estudios efectuados parece probable que el tronco común a todos los idiomas se encuentre en el término latino «reportare» con el significado de contar, anunciar, traer o llevar una noticia. Por tanto, hace referencia al aspecto esencial de todo reportaje que es la narración.
El reportaje es una profundización que supone un análisis y una interpretación en la presentación y desarrollo de la información, aunque luego en la redacción dicha interpretación queda más diluida. De todos modos, es una interpretación que no puede confundirse con una valoración y menos aún con una opinión. Hay que tener en cuenta que el reportaje se refiere a hechos e ideas y que es informativo, no literario.
El reportaje parte de la actualidad, pero se recrea en ella, no necesita su inmediatez como la noticia. Puede dedicarse perfectamente al trasfondo que existe en la inmediatez de la información y a buscar lo permanente y lo humano. Por tanto, lo más frecuente es que el reportaje se centre en temas de actualidad más duradera, sin estar supeditado al tiempo, como la noticia o la crónica.
Genéricamente, es el género que permite intensificar mejor los recursos expresivos que cada medio puede ofrecer. Al ser en sus formas expositivas el género más libre, favorece el uso de nuevas técnicas narrativas.
El reportaje consta de: el lead y el cuerpo del mismo. El lead del reportaje pretende ganar la atención del lector desde la primera frase, a diferencia del lead de la noticia que tiene como función prioritaria condensar la esencia de la noticia. No es necesario que el lead del reportaje reúna los datos esenciales de los acontecimientos o hechos que se describen. Pretende atrapar el interés del lector para que continúe la lectura del reportaje. Para ello puede aplicar distintas fórmulas de lead utilizando: la ironía, el contraste o la sorpresa. Cuando el periodista lo considere oportuno podrá utilizar también el lead informativo característico de la noticia.
El reportaje se estructura en una presentación o entrada que debe incluir lo más importante para captar la atención del lector. Después, los enunciados se redactan de manera que en ningún momento decaiga el interés. En esta parte del reportaje se pueden intercalar diálogos textuales que incluyan modismos del lenguaje o detalles anecdóticos que hagan más reales a los personajes del relato. Desde luego, la redacción del final es igualmente importante porque con él precisamente se satisface al lector. Es conveniente, entonces, cerrar mediante una frase contundente que recoja la idea inicial o ponga de relieve el tema central del reportaje. Se compone de tres partes igualmente importantes:
1. Una presentación con garra.
2. Un desarrollo: el relato (información e interpretación).
3. Una conclusión, es decir, el fin del relato.
El lenguaje del reportaje se caracteriza por el uso de enunciados y párrafos simples. La narración se mezcla con el lenguaje informativo y expresivo (emotivo).
Ejemplo:
Camino a Nazareth
En la Alta Guajira, camino a Nazareth, el visitante encuentra hermosos y exóticos paisajes llenos de una exuberante vegetación. Allí cerca se encuentra ‘La Macuira’, un bosque de niebla en medio del desierto.
Por ADOLFO MEISEL ROCA
Especial para EL HERALDO
“El año pasado salí en Soho”, me dice Gustavo, el conductor que me lleva hacia Nazareth, Alta Guajira. Me cuenta que es el Gustavo que se menciona en un artículo sobre Punta Gallina que publicó esa revista. Recuerdo haberlo leído y le digo que el autor fue Héctor Abad Faciolince. Solo se acuerda que llevó dos cachacos a Punta Gallina y uno de ellos era un fotógrafo que se llamaba Max. Le comento que Héctor Abad publicó hace poco un libro que se ha vendido mucho, todo un éxito editorial. No se muestra interesado y me cambia el tema.
En Portete, hoy un pueblo desierto después de la masacre que ocurrió hace un par de años, nos sale al paso un soldado en un uniforme que me desconcierta. De cerca veo que es un uniforme parecido a los que usaba la Wehrmacht en el Sahara, un camuflado para el desierto. Nos hacen bajar, pero no nos requisan sino que nos piden periódicos o revistas para leer. La soledad es lo que más impresiona en estos parajes despoblados de la Alta Guajira: la soledad y las distancias planetarias que hay entre un sitio habitado y otro.
Más adelante aparece una cabuya atravesada en la trocha. Es un peaje que cobra un anciano wayuu. Gustavo le dice que al regreso le paga. “Mañana regresamos por otra vía”, me comenta. Lo mismo sucede cada cierto tiempo. El último peaje, que fue como el cuarto en una hora de recorrido, fue el más difícil. Era una niña de unos diez años y con una sonrisa pícara, se negó a levantar la cabuya mientras no se le pagara el peaje. Finalmente, Gustavo la convenció para que alzara la cabuya con el argumento de que fue él quien la semana pasada le regaló “un poco de confites”. Llegamos a Nazareth, en la Alta Guajira, a las 3:00 p.m. Habíamos salido de Riohacha a las 8:30 a.m. Me adentro en la Serranía de La Macuira con una guía wayuu y su hijo, Chiquilín, que no habla español. Desde el sendero veo El Médano, una inmensa duna de arenas del desierto en la mitad de un cerro.Nos detenemos al pie de una cascada de aguas cristalinas que cae desde una altura de más de diez metros.
La Macuira es un bosque de niebla en medio del desierto, un oasis que recibe la humedad de las nubes bajas que penetran en sus bosques. Chiquilín se baña en una piscinita que se ha formado entre las rocas al pie de la cascada. Sale temblando de frío. Desde uno de los cerros de La Macuira diviso el Mar Caribe. Regresamos a Nazareth y dormimos en chinchorros colgados en una enramada con techo de yotojoro, la madera del corazón de un tipo de cactus que es muy abundante en La Guajira. Hay luna llena y cielo de estrellas. Apagan la planta eléctrica y sólo se escuchan los grillos y chicharras.
Al amanecer, la Serranía de La Macuira está completamente nublada. El dueño de la casa donde hemos dormido me explica que siempre amanece nublada y hacia las 10:00 a.m. ya está despejada. Desayunamos arepa asada y café con leche y oímos las únicas emisoras que se captan aquí, las venezolanas. También se recibe solamente la televisión venezolana. Algunos miembros de la familia que nos alberga se declaran chavistas. Una de las mujeres de la casa es Licenciada en Ciencias Sociales de La Universidad de La Guajira y enseña en la escuela local. Me dice que es profesora de los pequeños, pues aprenden español más fácilmente. En los cursos superiores de primaria hay muchos niños que entran a la escuela un poco mayores y se les dificulta el aprendizaje de otra lengua. En esta zona es común encontrarse con personas que pronuncian con dificultad el castellano o que lo hablan lentamente, como buscando la próxima palabra.Me pregunto si el hecho de que La Guajira sea el departamento con la tasa de analfabetismo más alta del país, 37%, no tendrá que ver mucho con que para muchos wayuu el castellano es la segunda lengua. También podría ser una de las causas de los bajos rendimientos guajiros en las pruebas de calidad de la educación, como los Saber, que se les practica a los niños de 5° y 9° grados. Le prometo a la maestra enviarle un libro y me contesta: ¿Cómo? Sorprendido le pregunto que si no hay correo, y me dice que no. Finalmente, acordamos que se lo haré llegar a una tía suya que vive en Riohacha. Allí algún día alguien viajará durante unas 8 horas hasta Nazareth y el libro se podrá leer en esta enramada. Salimos a las 7:30 a.m. hacia Puerto Estrella. El lugar parece un pueblo abandonado, pues no se ve nadie en las calles o en las casas. Mucho viento, como en un cuento de un Rulfo Marino. Hay muchas casas que son muy buenas y tienen planta propia. Pregunto si es un pueblo de pescadores y me contestan que no. Pregunto si es un puerto de mercancías y me contentan que no. No preguntó más.
Seguimos hacia Punta Gallina por una trocha que está en malas condiciones y uno brinca tanto en la camioneta, que después de dos horas uno quiere llegar muy pronto al fin de Colombia, o al comienzo. En todo este trayecto no pasan vehículos, solo chivos.
A largo de las rancherías y cementerios indígenas. Almorzamos corvina frita con patacón en un rancho en Punta Gallina. El viento es continuo y muy fuerte. Me traen la Soho del 2005 en la que aparece Claudia Elena Vázquez en un bikini verde. La revista está muy deteriorada, pero para conservarla han plastificado la carátula. Me muestran la foto donde está la familia de la casa donde estamos almorzando. Esa foto ilustra el artículo de Héctor Abad sobre Punta Gallina. La tomaron en la misma enramada donde nos encontramos. Me da la impresión de que ninguno de los de la casa ha leído el artículo.Más adelante, por la costa, está el parque eólico donde Empresas Públicas de Medellín (EPM) ha instalado unos inmensos molinos de viento para generar energía eléctrica que comercializan. Las rancherías del vecindario no tienen luz. En Riohacha me habían dicho que EPM no paga nada por usar este sitio del resguardo wayuu. ¿Otro enclave?Un poco antes de llegar al Cabo de la Vela paramos en la pequeña ensenada de Apure.
Allí hay un basurero milenario donde hace algún tiempo excavaron un grupo de arqueólogos. El conchero queda en el borde de la ensenada y muy cerca de la playa. La vista es esplendorosa. Por el suelo se ven cientos de fragmentos, tal vez miles, de una cerámica muy sencilla, sin color y sin decoración, así como caracoles y conchas de diversos tipos.
Gustavo me cuenta que unos arqueólogos que vinieron cuando estaban montando el parque eólico fueron los que hicieron las excavaciones en este sitio. Ellos le dijeron que los círculos de piedras que hay en varios puntos del conchero eran los fogones de los indígenas que habitaron aquí. Levanto una de las piedras y veo una tierra muy negra, como quemada.
Llegamos al Cabo de la Vela a las 4:00 p.m. Una posada indígena que hace un año me pareció rústica ahora me parece un hotel de cinco estrellas. Tengo una habitación con baño y cama. Todo está en calma en esta bahía iluminada por un sol en retirada. En mi mente recorro el camino a Nazareth.
Bibliografía
http://www.saladeprensa.org/art180.htm
http://www.xtec.es/~ivilater/eldiari.pdf
http://recursos.cnice.mec.es/media/prensa/bloque4/
http://www.milenio.com/index.php/2007/02/18/42177/
http://www.elheraldo.com.co/revistas/reportaje/actual/noti2.htm
http://www.elheraldo.com.co/revistas/reportaje/actual/noti3.htm
http://www.elsemanaldigital.com/arts/63539.asp?tt=
http://mimosa.cnice.mecd.es/~ajuan3/lengua/tperiod.htm
http://www.uag.mx/63/a20-02.htm
No hay comentarios:
Publicar un comentario